María de la O (2019). Poediario. Luz y sombras. Guadalajara: Prometeo

¿Qué es un poediario? La primera respuesta apunta a que se trata de un neologismo, palabra nueva que surge de la combinación de poesía y diario, o de poema y diario, y hasta podría pensarse, al mirar que el título aparece con letras mayúsculas, que es un homenaje a Edgar Allan Poe. En conclusión: es un diario donde acontece la literatura, de alguna manera.

El diario no es la narración poética que sobreviene de la pluma de María de la O. El poediario es un libro donde se intercalan las páginas para que el lector escriba sus propias vivencias, y por decirlo de alguna manera, se inspire en la escritura que la autora coloca antes de las páginas rayadas. Hay una búsqueda de complicidad por parte de María de la O para un lector ideal, que se unirá a su voz en colaboración.

            En Poediario. Luz y sombras se describe el cuerpo de la persona amada y de la piel misma en toda su horizontalidad. Es el lecho donde se asimilan las suavidades de las dunas, donde se descorren los deseos y se contempla en plenitud el cielo estrellado. Gustavo Adolfo Bécquer y Pablo Neruda susurran al oído de la voz poética aconsejando la finura en el decir, antes que nombrar con las palabras crudas las partes de la anatomía.

            El romanticismo tardío se defiende, no has espacios sociales en estos versos que se concentran en la pareja y la alcoba. La idea central es que ese dúo de la carne se aísle de todo continente y emerja en soledad, en un espacio intocado, adonde no llegue la malicia de los otros. El encuentro de los cuerpos casi siempre es nocturno, porque arriba, como es deseable, se suspenden las estrellas.

            La voz lírica se posiciona en ocasiones en el versículo, y de modo completo lanza renglones que podemos desinsertar y colocar en un muro específico: “La sutil mañana desvela su asombro”, “¡He sido tuya entre brumas! Que nos convierten en testigos de la escena íntima, de la voz que suena a confesión y en ocasiones a arrullo matinal, canción ligera que se entona cuando existe el enamoramiento.

            Los textos que se presentan en Poediario. Luz y sombras podrían ser una sola composición, porque el tema es unívoco, es el amor sedimentado que se resuelve en la carne y su placer, surgido del tacto, de la caricia prolongada, del gusto que se inclina hacia el cuerpo complacido que recibe la humedad sin menoscabos. Los dos sentidos, gusto y tacto, logran un universo cabal.

(Silvia Quezada)