Medina, Dante (2004). Tola. México: Nueva Imagen

Tola, es la primera novela de Dante Medina (originario de Jilotlán, pueblo del sureste de Jalisco) residente de Guadalajara en forma permanente a excepción de sus estancias en el extranjero por estudios de posgrado (Montpellier, Francia) y visitas reiteradas a múltiples países por numerosos motivos. El autor escribió esta novela cuando era muy joven y causó sensación. Obtuvo excelentes críticas. Su estilo fue elogiado inclusive por Juan Rulfo, quien lo presentó como ejemplo a seguir. El dato se encuentra consignado en la portada y contraportada de la primera edición en Nueva Imagen, la que además añade que, en el Libro del año 1987 de Editorial Salvat, se destaca a esta novela como uno de los grandes acontecimientos de la literatura.

La novela narra aspectos de la vida de los jóvenes tapatíos de la década de los ochenta, lo que probablemente no resulte tan contestatario hoy en día como lo fue para su tiempo, pero la irreverencia no es ni por mucho lo más importante. En la novela el escritor incorpora formas lingüísticas novedosas, neologismos, frases cambiadas, subversión de la sintaxis, omisión de palabras, carencia de puntuación, características manifiestas en la poética de Medina a lo largo de su carrera como escritor, pero que inauguraba en esa época y que siguen siendo de gran interés.

Para el lector lego, la lectura de este libro puede presentar un reto que puede manejarse como un juego para evitar dejar el libro. ¿Cómo? El cerebro humano siempre tiende a completar faltantes. En el caso de la novela se puede jugar a integrar la palabra en cada oración, aunque para ello, se debería primero ordenar la secuencia sintáctica.

Para el lector experimentado, la lectura de esta novela es una delicia por los recursos que se apuntaron anteriormente. El texto plantea acertijos que se van resolviendo sobre la marcha. Ciertamente, podríamos no resolver como el escritor lo hubiera hecho, pero el proceso de por sí es gratificante.

La narración está en primera persona. El tiempo transcurre linealmente, en apariencia, porque se mezcla con momentos pasados pero que rematan en el presente.  

La obra es existencial, muestra la frustración del momento de la vida donde no hay oficio ni beneficio, la incapacidad de dar lugar a algo.  En una ponencia escrita por Gustavo Sainz con motivo de la presentación de una segunda edición de Tola en la feria del libro de Guadalajara de 2008, hay una acotación de impacto: “¿No se te ha ocurrido que las novelas adonde no se puede saber qué sigue siempre se escriben durante la juventud?” (Sainz, 2008). Y para añadir más a la complejidad, la novela está en fragmentos.  He aquí otro desafío para el lector: hay que articularla. Va de lo banal a lo profundo, muestra situaciones sin causa ni efecto, no muestra dirección manifiesta. De repente parece una aglomeración de tiempos, situaciones, ideas, conceptos, significaciones tradicionales y nuevas y hay que encajar las piezas lo mejor posible.  Mucho tiene que ver la memoria para darle fidelidad a la historia, y “…la narrativa donde la memoria juega un papel importante es aniquiladora… la memoria es un movimiento de eventos que no se sostienen en el presente” (Sainz, 2008).

Para beneplácito de los lectores, la obra ofrece un cúmulo de vertientes de análisis, pero para aligerar la carga están presentes la burla, la ironía y el afán de perjudicar a la gente en boca y actitud del yo narrativo.

(Rosa María Jurado Muñoz)

Referencias 

Medina, Dante, (2019), La primicia de mis Novelas Completas, “Con juego en la lengua”, en el Canal 7, programa Elementos, con entrevista de Ana Espinoza.  Recuperado de https://www.facebook.com/dante.medinamagana.1/videos/2910186702541164/

Sainz. Gustavo, (2008), Ponencia: Tola de Dante Medina, Ponencias de Gustavo Sainz Blogspot, Recuperado de https://ponenciasgustavosainz.blogspot.com/2008/01/tola-de-dante-medina.html